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Diego Schattenhofer
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Ácidos Grasos Omega-3: Pilares de la Nutrición y la Gastronomía

Término
Ácidos grasos omega-3
Etiquetas
Nutrición · Lípidos
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Actualizado
Bodegón con un lomo de salmón, huevos, aguacate, nueces, semillas y aceitunas sobre una tabla

Qué son los ácidos grasos omega-3

Los ácidos grasos omega-3 son un tipo de grasa poliinsaturada esencial, lo que significa que el cuerpo humano no puede producirlos por sí mismo y deben obtenerse a través de la dieta. Son cruciales para el desarrollo cerebral, la función inmunitaria y la salud general.

Químicamente forman parte de las grasas poliinsaturadas (PUFA): cadenas de carbono con varios dobles enlaces, y en el caso del omega-3 el primero de esos enlaces aparece entre el tercer y el cuarto átomo de carbono contando desde el extremo metilo de la molécula, el llamado extremo «omega». De ahí sale el nombre —también escrito «n-3»— y de ahí sale también por qué el cuerpo no puede fabricarlo desde cero: carece de las enzimas desaturasas necesarias para insertar un doble enlace justo en esa posición. Sin ellas, el omega-3 solo llega por la comida.

ALA, EPA y DHA: los tres que importan

De toda la familia omega-3, solo tres tienen un papel relevante en la fisiología humana, y conviene distinguirlos porque no se comportan igual ni llegan por el mismo camino:

  • ALA (ácido alfa-linolénico, 18 carbonos, 3 dobles enlaces): el de origen vegetal, presente en semillas como la chía y la linaza, así como en aceites vegetales como el de canola y soja.
  • EPA (ácido eicosapentaenoico, 20 carbonos, 5 dobles enlaces): abunda en pescados grasos como el salmón, la caballa y el arenque.
  • DHA (ácido docosahexaenoico, 22 carbonos, 6 dobles enlaces): también de origen marino, y en alta concentración en el cerebro humano, donde es clave para su desarrollo normal, el de los ojos y el del sistema nervioso, sobre todo en la primera infancia.

El cuerpo puede convertir ALA en EPA y después en DHA mediante desaturación y elongación, pero esa conversión es muy poco eficiente —por debajo del 5 %— y algo mayor en mujeres que en hombres. En la práctica quiere decir que confiar solo en fuentes vegetales para cubrir las necesidades de EPA y DHA es poco realista: quien no come pescado ni algas necesita vigilar de cerca este aporte.

Químicamente, los dobles enlaces del ALA, el EPA y el DHA están en configuración cis y separados por puentes metileno; las posiciones situadas entre dos dobles enlaces son especialmente sensibles a la oxidación por radicales libres, lo que explica por qué estas grasas se enrancian con facilidad en contacto con el aire.

De Burr a la FDA: un siglo de evidencia

El concepto nace en 1929, cuando George y Mildred Burr descubrieron que ciertos ácidos grasos eran imprescindibles para la salud y acuñaron la expresión «ácidos grasos esenciales», el hallazgo fundacional detrás de la distinción entre omega-3 y omega-6.

Décadas después llegó el reconocimiento regulatorio. El 8 de septiembre de 2004, la FDA estadounidense concedió al EPA y al DHA el estatus de «declaración de propiedad saludable cualificada», con un texto prudente: «investigación de apoyo pero no concluyente muestra que el consumo de ácidos grasos EPA y DHA puede reducir el riesgo de enfermedad coronaria». La Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos permite, para el DHA en concreto, una declaración más específica: que apoya el desarrollo físico normal del cerebro, los ojos y los nervios, sobre todo en niños menores de dos años.

Desde 2002 la propia FDA ha aprobado además cuatro fármacos de prescripción a base de aceite de pescado para tratar la hipertrigliceridemia (Lovaza, Omtryg, Vascepa y Epanova), lo que da una medida de hasta qué punto estos ácidos grasos han pasado de la cocina a la farmacia.

Con todo, conviene no sobrevender el beneficio: la evidencia de la suplementación con omega-3 es limitada para prevenir el cáncer, la mortalidad por cualquier causa y la mayoría de los eventos cardiovasculares, aunque sí baja modestamente la presión arterial y reduce los triglicéridos en sangre.

Cuánto omega-3 hay que tomar

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) fija en sus valores dietéticos de referencia una ingesta adecuada de 250 mg diarios de EPA y DHA combinados para niños desde los 2 años y para adultos; en lactantes de 7 a 11 meses la referencia baja a 100 mg diarios de DHA, y en embarazo y lactancia sube en 100-200 mg adicionales sobre esos 250 mg. Un grupo internacional de expertos publicó en 2008 una recomendación de consenso en la misma línea: las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia deberían alcanzar al menos 200 mg de DHA al día, y las mujeres en edad fértil deberían comer de una a dos raciones de pescado de mar graso a la semana. La Asociación Americana del Corazón recomienda, de forma más general, comer pescado —en especial el de carne oscura— al menos una o dos veces por semana.

Fuera de la población general, hay referencias clínicas más altas: en personas con enfermedad cardíaca diagnosticada se maneja habitualmente una cifra de referencia de unos 1.000 mg diarios de EPA y DHA combinados, y para controlar triglicéridos elevados se llegan a usar, bajo supervisión médica, dosis de 2.000 a 4.000 mg diarios. La propia FDA desaconseja superar los 2.000 mg diarios de EPA y DHA combinados procedentes de suplementos sin ese control médico.

ReferenciaCantidadFuente
Ingesta adecuada, adultos y niños desde 2 años250 mg/día de EPA+DHAEFSA
Ingesta adecuada, lactantes de 7-11 meses100 mg/día de DHAEFSA
Embarazo y lactancia+100-200 mg/día sobre la ingesta adecuadaEFSA
Consenso de expertos, embarazo/lactancia≥200 mg/día de DHAGrupo internacional de expertos (2008)
Referencia clínica, enfermedad cardíaca diagnosticada≈1.000 mg/día de EPA+DHAHarvard T. H. Chan School of Public Health
Uso clínico, triglicéridos altos (con supervisión médica)2.000-4.000 mg/día de EPA+DHAHarvard T. H. Chan School of Public Health
Tope de seguridad por suplementos, sin supervisión médica2.000 mg/día de EPA+DHAFDA

Dónde se encuentran

  • ALA: se encuentra en semillas como la chía y la linaza, así como en aceites vegetales como el de canola y soja. Las nueces son, de las fuentes vegetales de consumo habitual, la más concentrada: alrededor de 7.718 mg de ALA por ración de 85 g. También hay diferencias dentro de la propia carne: la de vacuno de animales alimentados con pasto aporta más ALA (≈87 mg por 85 g) que la de animales alimentados con grano (≈35 mg por 85 g).
  • EPA y DHA: abundan en pescados grasos como el salmón, la caballa y el arenque, así como en algas marinas —fuente apta para dietas veganas— y en suplementos de aceite de pescado. Una ración de 85 g de salmón atlántico de piscifactoría aporta unos 733 mg de EPA y 935 mg de DHA; la misma ración de salmón atlántico salvaje aporta unos 273 mg de EPA y 952 mg de DHA: menos EPA, pero un DHA prácticamente equivalente.

Alimentos ricos en omega-3: salmón, aguacate, semillas de chía y de lino, nueces, brócoli, espinacas y cápsulas de aceite de pescado

Alimento (ración de 85 g)Aporte aproximado
Salmón atlántico de piscifactoría≈733 mg EPA + ≈935 mg DHA
Salmón atlántico salvaje≈273 mg EPA + ≈952 mg DHA
Nueces≈7.718 mg ALA
Vacuno alimentado con pasto≈87 mg ALA
Vacuno alimentado con grano≈35 mg ALA

Los ácidos grasos omega-3 desempeñan un papel vital en la estructura celular y en la función de las membranas celulares en todo el cuerpo. Contribuyen a la salud cardiovascular al reducir los triglicéridos en la sangre, disminuir la presión arterial y disminuir el riesgo de arritmias cardíacas. Además, tienen propiedades antiinflamatorias, lo cual es beneficioso para afecciones inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide.

Por otra parte, la dieta occidental se ha ido desplazando hacia un mayor consumo de omega-6 frente a omega-3 en las últimas décadas; ambos son esenciales y compiten por las mismas enzimas metabólicas, lo que hace que la proporción entre ambos influya en el tipo de eicosanoides —prostaglandinas, leucotrienos, tromboxanos— que produce el cuerpo.

En la cocina: usos y conservación

En la cocina, los aceites ricos en ALA, como el de linaza, se utilizan a menudo en aderezos y salsas, mientras que los pescados ricos en EPA y DHA son centrales en las dietas saludables para el corazón y en platos de inspiración marina. Estos ingredientes no solo mejoran el perfil nutricional de los platos, también aportan sabores y texturas propios.

Tipo de Omega-3Principales fuentes alimenticiasBeneficios para la salud
ALA (Ácido Alfa-Linolénico)Semillas de chía, semillas de linaza, nueces, aceites vegetales (canola, soja)Mejora la salud cardiovascular, reduce la inflamación y es precursor de EPA y DHA
EPA (Ácido Eicosapentaenoico)Pescados grasos (salmón, caballa, sardinas), algas marinas, suplementos de aceite de pescadoReduce los triglicéridos, mejora la salud del corazón, antiinflamatorio
DHA (Ácido Docosahexaenoico)Pescados grasos (salmón, atún, arenque), algas, suplementos de aceite de pescadoEsencial para el desarrollo y la función del cerebro, apoya la salud ocular

Cuando se cocina con fuentes de omega-3 conviene elegir métodos suaves —horneado a baja temperatura, cocción al vapor— para minimizar la pérdida de estos ácidos grasos esenciales. Y hay que vigilar el almacenamiento: al ser grasas insaturadas, se oxidan con facilidad al exponerse al aire, lo que es una de las razones por las que un alimento fresco y poco procesado sigue siendo la fuente dietética más fiable frente a un ultraprocesado de larga conservación.

En Canarias: el pescado azul de siempre

Conviene decirlo sin adornos: no existe una denominación de origen ni un estudio institucional específico que documente el contenido en omega-3 del pescado azul canario. Lo que sí hay es una tradición pesquera bien viva en la que ese pescado —caballa, sardina, chicharro— se presenta desde siempre, y con razón, como una fuente de grasa saludable. En la X Feria del Pescado de Los Cristianos, en Arona (Tenerife), donde Diego Schattenhofer ofreció un showcooking, la caballa se presentó a los visitantes explícitamente como «pescado azul, rico en omega-3», junto a otras especies de la pesca local como la vieja, el bonito y el mero.

En Taste 1973 y en el trabajo de Diego

El omega-3 aparece dos veces en el trabajo de Diego Schattenhofer. La primera, en su investigación sobre la carne de cabra canaria madurada, que describe esta carne como «naturalmente baja en grasas saturadas y rica en ácidos grasos omega-3», presentándola como una opción cardiosaludable dentro de su trabajo con el ICIA. La segunda, en el VI Encuentro de los Mares, celebrado en el Hotel Villa Cortés y en el propio Taste 1973 bajo el lema «Salud Azul», que reunió a Diego con otros chefs y con una nutricionista británica para hablar precisamente de la relación entre el consumo de producto marino y la salud humana.

Términos relacionados

  • Ácidos grasos omega-6 — el otro gran grupo de grasas esenciales, con el que el omega-3 compite por las mismas enzimas y con el que conviene mantener un equilibrio.
  • Antioxidantes — la defensa frente a la oxidación a la que estos ácidos grasos son especialmente sensibles.
  • Aminoácidos — el otro gran nutriente esencial que cita la investigación de la cabra madurada.
  • Abadejo — otra hoja del glosario dedicada a un pescado, con su ficha ampliada ya publicada.

Fuentes consultadas

Fotos: 1. FULVIO_TOGNON (abre en una pestaña nueva) (CC0 (abre en una pestaña nueva)) · 2. Ivar Leidus (abre en una pestaña nueva) (CC BY-SA 4.0 (abre en una pestaña nueva))

Preguntas frecuentes

¿Qué son los ácidos grasos omega-3?
Son un tipo de grasa poliinsaturada esencial: el cuerpo humano no puede fabricarlos y debe obtenerlos de la dieta. Los tres principales son el ALA, el EPA y el DHA.
¿Por qué se llaman «omega-3»?
Por su estructura química: su primer doble enlace está en el tercer átomo de carbono contando desde el extremo opuesto al ácido de la cadena, el llamado extremo «omega».
¿Cuál es la diferencia entre ALA, EPA y DHA?
El ALA es el omega-3 de origen vegetal (chía, lino, nueces); el cuerpo puede convertirlo en EPA y DHA, pero con una eficiencia inferior al 5 %. El EPA y el DHA se obtienen de forma directa del pescado azul y sus aceites.
¿Cuántos omega-3 hay que tomar al día?
La EFSA fija una ingesta adecuada de 250 mg diarios de EPA y DHA combinados para adultos y niños desde los 2 años; en embarazo y lactancia, esa cifra sube en 100-200 mg adicionales.
¿Qué alimentos tienen más omega-3?
Entre las fuentes marinas, el salmón aporta varios cientos de miligramos de EPA y DHA por ración; entre las vegetales, las nueces son las más concentradas en ALA.
¿Es bueno tomar suplementos de aceite de pescado?
Puede ayudar a personas con triglicéridos altos o enfermedad cardíaca diagnosticada, siempre bajo supervisión médica. La FDA desaconseja superar los 2.000 mg diarios de EPA y DHA procedentes de suplementos sin ese control.
¿Se pueden perder los omega-3 al cocinar o al guardar el alimento?
Sí. Son ácidos grasos insaturados que se oxidan con facilidad al exponerse al aire, lo que reduce su calidad; por eso un alimento fresco y poco procesado es una fuente más fiable que uno ultraprocesado de larga conservación.
¿Hay pescado azul rico en omega-3 en Canarias?
Sí. La caballa, especie de toda la vida en la pesca canaria, se presentó como «pescado azul, rico en omega-3» en la Feria del Pescado de Los Cristianos, aunque no exista una denominación ni un estudio institucional propio sobre su composición exacta.

También en el glosario

  • Ácidos grasos omega-6

    Los ácidos grasos omega-6 son un tipo de grasa poliinsaturada esencial, lo que significa que el cuerpo no puede producirlos y deben ser obtenidos a través de la dieta.

  • Actividad de agua (a_w)

    La actividad de agua (a_w) es un concepto crucial en la ciencia de los alimentos que se refiere a la cantidad de agua libre disponible para participar en reacciones químicas y el crecimiento microbiano en los alimentos.

  • Agar-agar

    El agar-agar es un gelificante natural extraído de varias especies de algas rojas como Gelidium, Gracilaria y Eucheuma.

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